Mi primera experiencia en el extranjero.

Habiendo cumplido los 14 años, comencé mis cursos de inglés en una escuela en La Paz y a pesar del trabajo que me costó iniciar en este idioma, rápidamente fui adquiriendo habilidades para comunicarme mejor y en el verano de 2006 tuve la oportunidad de hacer un summer camp en la ciudad de St. Catherines, cerca de Toronto.

Durante mi estancia que duró aproximadamente 1 mes y medio, me enfrenté a varios retos, empezando por el idioma, no es lo mismo estudiar una lengua desde la gramática, con reglas lógicas y un profesor cuya tarea es hablar claro para facilitar el aprendizaje de sus alumnos.

Este acto forzado de salir de la zona de confort me permitió desarrollar mis habilidades de socialización del idioma, me dio la confianza necesaria para valerme por mi cuenta, lo que más tarde se convertiría en una herramienta clave, pues viajar constantemente te enfrenta a situaciones fuera de tu control en entornos que muchas veces no podemos controlar, acciones tan "sencillas" como pedir un platillo en algún restaurante, pedir direcciones o tener que arreglártelas para encontrar el camino de regreso a tu hotel.

Además de esta nueva habilidad adquirida, también despertó en mi la curiosidad y la necesidad por conocer lo desconocido, aún cuando esto implique situaciones que no puedo controlar.

No podría decir que al término del viaje regresé como otra persona, pero definitivamente fue un viaje que me abrió los ojos a otras culturas, otros idiomas, otros sabores.

Viajar siempre va a sumar a nuestras vidas y es lo que estaré procurando hacer en cada registro de viaje que comparta.

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